Mi infancia fue dura...pero me ha servido para madurar.
La Navidad no me hace excesiva ilusión.
Me hace feliz sacarles una sonrisa a mis amigos.
No suelo dormir más de 6 horas.
Soy paciente y, a veces, demasiado.
La cocina no se me da mal.
Para relajarme, no se relajarme, tengo que utilizar Reiki.
No soy egoísta, aunque a veces me gustaría pecar de ello.
Tengo la manía de verlo todo de forma positiva.
Me da vergüenza cantar, aunque me gusta mi voz.
Daría mi vida por varias personas sin dudar, y a muchas... si lo necesitasen, no puedo negar casi nada de lo que me piden, si es mio, no es materia, y no perjudica a nadie, aunque todo puede cambiar.
He cometido muchos errores en mi vida, aunque en muchos volvería a caer.
Mis buenos amigos los cuento con las manos y sobran dedos?.
Siempre he sido muy afortunada con mis amigos, por mi vida han pasado y se han quedado gente estupendisima,...se han ido buenisimos, malos amigos, ... pero me siento afortunada en general.
Sé que las personas son buenas por naturaleza, pero el amor propio las cambia.
Guardo en mi mochila un abrazo para quien lo necesite.
Al parecer, soy alguien de confianza [O eso dicen...]
Nunca me gustó la violencia.
Soy feliz si hago felices a los demás, no buscando mi propio bien.
La política no suele entre mis temas a tratar, pero no me callo,... me gusta aprender de lo que opinan los demás, tengo ideas propias, no sacadas de ningún sitio, ... solo observo.
Me he enamorado solo una vez, pero no me atreví a vivirlo.
Busco cosas que se que no encontraré.
Mi vida no es interesante, pero tampoco es un desastre.
No tengo vergüenza por equivocarme y pedir perdón, todos nos equivocamos alguna vez.
Mis aventuras más lejanas y entrañables han salido de mi cabeza, con mis amigas y de mis ganas de dar.
No me ilusiono con rapidez, pero intento trabajar para hacer la vida mejor de lo que es.
Ahora me enfrento a mis problemas y no trato de esconderlos bajo tierra.
Me cuesta confiar en mí, pero poco a poco lo voy consiguiendo.
Mi religión: La bondad.
Afortunadamente, la hipocresía no está entre mis dones.
Aborrezco la insensible sinceridad de los espejos.
Puede derrumbarse mi mundo, pero llevo tatuada un optimismo-positivismo eternos.
Suspiro porque un día, las cosas vayan mejor.
Tengo una familia de la cual muchos estarían orgullosos. Yo, también.
Sé que aún me queda un largo camino, pero no creo en la felicidad, solo en el conformismo.
Las casualidades existen, y el destino existe solo para unos pocos.
He cometido muchas estupideces, y estoy segura de que me quedan muchas más por hacer.
En horas bajas, no encuentro consuelo en nada ni en nadie.
Tengo la capacidad de saber escuchar, aunque no estoy tan seguro de poseerla a todas horas.
He mentido para no hacer daño, y he hecho daño por no querer mentir.
Soy adicta a los niños chicos. Es mi droga hacia la felicidad.
Creo que sé amar, pero espero no aprender nunca a odiar.
Somos humanos y tenemos que arrepentirnos. Las segundas oportunidades son una rendición ocasional que necesitamos.
No existen las amistades a medias. Un amigo lo es...o no lo es.
Hay personas que están lejos que las necesito cerca, y personas a mi lado que me gustaría que desapareciesen del globo.
Lo doy todo por mi gente, no me gusta dejar nada en el tintero.
No soy un ejemplo para nadie, así que no me imiten.
Odio hablar en público, pero escribir me desestresa.
No soy valiente, pero tampoco un cobarde.
Tuve la valentía de abrir mi corazón.
No huiré a las críticas sobre mi persona.
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